Hacía mejores días
- Sensiblemarce null
- 4 sept 2024
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Tengo ensoñaciones en las que siempre me dirijo a un lugar mejor, delirios en los que escapo de este yugo patriarcal pero en donde en realidad caigo infinitamente en este abismo de auto compasión.
Una vez más labios que se llevan las palabras que estaba por dejar salir, la dignidad arrugada en el piso, manos que me dejan sin chance a replica. Dejo que el deseo, la mirada, se lleve cualquier excusa que tenga en la punta de la lengua. Dejo que tu mano me lleve.
Me quedo sentada esperando por aquello que siempre he sabido que no me sera dado, no con el, no estoy segura si con quien sea… Cedo a los deseos de un hombre, por vez tercera, no albergo mas que acritud del encuentro, acritud por las cosas que me dejo hacer y hago, por el placer de degradarme, para amonestarme luego… Me dice cosas que ya no creo, que ya sé no tendrán sentido por la mañana, que no tienen sentido mientras me rio en su cara de lo que acaba de decirme. Pero, lo cuento después como si oro hubiera encontrado, se me hincha el pecho de recordarlo pero también se me saltan las lágrimas; sigo creyendo que algo podría ser diferente.
Me abraza, nos abrazamos, me responde cosas que no he preguntado y confirmo la impresión que tengo de él. ¿Será que todo ha estado perdido desde el inicio? Me promete muchas cosas si decido quedarme, por qué no se ha dado cuenta que soy diferente, que no me interesa lo material que pueda ofrecerme por mas que me haga falta, por mas que sea lo que mas anhelo en el mundo, pertenecer a su mundo de opulencia.
Lo único que deseo de él, es lo que no me puede dar: la sinceridad total, el roce de almas, el compas de sus latidos, la risa que no he alcanzado a vislumbrar. Repite las palabras destinadas al rechazo, quiere que me quede con él y me dice aquello que se estrella directo al órgano que me palpita en el pecho: que no lo deje solo con su vacío, que lo deje dormir abrazado a mi, que no me vaya. Pero carece de importancia, no puedo, aunque quiero, desobedecer la palabra no implícita de mis padres. Me jala hacía él, me sostiene, me habla mas no me convence.

Le canto, le canto aquella canción de Daniela Romo, solo el inicio: Que sensación extraña, que soledad tan larga, la luna que me llama, amor que me reclama, ¡que mágico poder! Estaba yo distante pero hoy quiero volver, volver a enamorarme, a compartir con alguien todo lo que hay en mi… Y me escucha callado y ahora con la distancia de los segundos que han pasado desde ese momento espero que el recuerdo lo haya dejado hipnotizado, como la sirenita al principe Eric. Para amortiguar que no pudiera cumplir sus deseos por no sé qué vez en la noche.
Y solo porque somos completos extraños y no volveremos a vernos, me permito preguntarle cosas que me gustaría, nos hicieran cercanos:
“-¿Sabes qué percibo de ti?
-¿Qué? - Me pregunta. Me rio y dudo, pero insiste en que le diga, dudo porque no quiero incomodarlo ni que se enoje, dudo porque le estoy revelando mucha piel.
-Que estas muy solo.- Y se queda callado, solo callado. Y para hacer el ambiente mas ligero, me rio y digo.- ¿Mmmm? - Como incitándolo a responder.
-Si, tienes razón. Y percibo el tinte de tristeza que tiñó ese momento a pesar del tiempo que se ha sucedido sin remedio… Y me vuelvo a reír, pero quiero llorar, por él y por mi. Porque no sabemos cómo sucederá eso.
-Yo también me siento así.- Y levanto mi cabeza de su pecho y miro esos pozos sin fondo en la oscuridad del cuarto y muy cerca de su boca le digo.
-Pero algún día dejaremos de estarlo, ¿no crees que será así?
Tomo su mano, despejo su frente del cabello que tiene, corrijo el ceño que tiene fruncido y beso sus ojos y su boca, y me rio porque se que todo ya se esta quedando atrás, en este pozo infinito que es la vida y el tiempo, y a pesar de que sé bien que no lo haré y que probablemente no le importe, digo:
-Voy a hablar con mi hermana y regreso.- Esta vez ya no me responde nada, y quiero pensar que el sueño lo ha vencido, pero también sé que no es así, sé que en ese momento en el que me levanto de la cama, nuestro destino está volviendo a cambiar, que nos estamos dejando atrás.
Y camino hacia la luz, como si de otra realidad se tratara, abro la puerta y me embarco hacia esos días que me aguardan.




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